Perfil

Los Fresnos 85 / 4200 Santiago del Estero Argentina / (54-385) 431-3441 Asociación civil sin fines de lucro. Personería jurídica en trámite. Inscripción ante CONABIP en trámite

Comenzó a funcionar en agosto 2000 como proyecto y cómo práctica. Se constituyó como asociación civil el 17 de enero de 2009. Se define una biblioteca de acceso público, de gestión solidaria y de clima privado. Nació de la costumbre de comprar libros, examinarlos, clasificarlos, recomendarlos, llevarlos al aula, prestarlos... y recomendar su devolución. Tiene 52 socios que contribuyen a su sostén y crecimiento.

martes, 28 de diciembre de 2010

Saludo de hoy


Gracias por tu mensaje y tu amistad.
Por el libro que nos donaste.
Por la estantería.
Por la catalogación.
Por construir el techo.
Por curar las goteras.
Por quitar el polvo todos los días.
Por venir a leer.
Por hablarnos de autores re-conocidos y desconocidos.
Por tu actitud solidaria.
Por apoyar nuestros proyectos un tanto locos.
Por concurrir al grupo que piensa en el futuro.
Por apoyar la marcha, el corte de ruta, y las demandas de justicia.
Por dar un curso de biología, otro de química y otro de encuadernación.
Por dar clases de apoyo los sábados para niños/as de 7 a 14.
Por ofrecer a los lectores mate cocido y galletas secas como piscolabis.
Por visitar el pasaje Baudelaire y sentarte en el sillón de mi mamá para hablar de tu tesis.
Por la poesía y la novela policial.
Por acompañar a San Esteban, la Virgen en el Valle, Sumampa y Huachana, a Carballito y al Gauchito Gil.
Por las canciones, las chacareras, las elegías y los soliloquios.
Por apoyar al círculo leninista de Los Pinos.
Por lanzar una carcajada cada 15’.
Por cantar.
Por bailar.
Por creer, confiar, sumar, multiplicar, restar, dividir, reinar, elevar al cuadrado y poner el resultado entre paréntesis.
Por la harina de algarroba.
Por las abejas.
Por las organizaciones no gubernamentales.
Por encuadernar La Luna Negra y Diálogo con Fidel.
Por la construcción de una nueva ruralidad, con bibliotecas y derechos.
Por mantenernos a la espera, en la paciencia silenciosa que el amor multiplica.
Por la fe del carbonero, la duda pre y poscartesiana, el ecumenismo práctico, el agnosticismo razonable, el ateísmo fundado, la voz de la Pacha, y toda palabra que tu co-razón siente justa y necesaria.
Por lo que estás haciendo, promesa de la vida que renace.
Por todo ello, nuestro abrazo.

Alberto, Ludmila, Tziri, Eleonora y Victoria.
Tripulación a cargo de la Sala de Lectura desde diciembre 2010 a marzo 2011.


Biblioteca Popular Amalio Olmos Castro
Los Fresnos 85, Santiago del Estero, Argentina

jueves, 18 de noviembre de 2010

Novedades de noviembre

Donación de libros. Pocos días antes de su viaje a México, luego de muchos años de labor en la Dirección de Cooperación Internacional del Ministerio de Educación, nuestro amigo Víctor González Prandi donó a esta biblioteca más de 40 obras de sociología, historia, arte y geografía universal, varias en ediciones de lujo. Entre ellas encuentro dos libros clásicos del antropólogo Robert Redfield: Chan Kom. A maya village (1934), y A village that chose progress. Chan Kom revisited (1950). Agradecemos a Víctor (que fue nuestro invitado en el EJI 2008) su gesto generoso y le deseamos feliz estadía en compañía de su hija Micaela, que bien se los merece el enigmático país de los mariachis y el tequila reposado.

Sobre Redfield. Su aporte más destacado se refiere a la interacción entre tipos "tradicionales" y "modernos", habitualmente presentados como dicotómicos, que este autor concibió como una serie sucesiva, o continuo que va desde la comunidad de tipo folk a la sociedad urbana. Sus estudios en Yucatán entre 1930-33 incluyeron cuatro pueblos de raíz indígena, Chan Kom entre ellos, centrales para formular su tesis. En su segunda visita, luego de 17 años, dimensiona los enormes cambios producidos, y concluye ofreciendo una imagen positiva del proceso de modernización, explícita en el título. Este segundo libro, publicado en 1950, suscitó una profunda crítica del antropólogo Oscar Lewis, que también había centrado su obra en México, pero orientado por una perspectiva teórica distinta. Sostuvo que Redfield presentaba una imagen idílica de la vida en Chan Kom. Decía también que con su libro había iconizado la cultura tradicional y ocultado los conflictos que la cruzaban. La polémica que siguió a esa crítica es una de las más ricas en los anales de la ciencias sociales en Estados Unidos. Los autores no sólo pertenecían a dos generaciones distintas, sino también a dos paradigmas de la antropología, uno a la búsqueda de la comprensión de la cultura exótica, y otro analizando la fragmentación y la pobreza de la población heredera de la cultura "tradicional". Como vemos, Redfield se orienta hacia visión evolutiva lineal, semejante a la que muchos otros autores plantearon después, como es el caso de Rostow. En cambio, Lewis profundiza en las tensiones de las sociedades segmentadas. Los dos puntos de vista merecen examinarse, con independencia de nuestra opinión hasta donde sea posible, como estrategias argumentativas con capacidad de prueba para sostenerse. Cabe agregar que las 7 cartas que intercambiaron estos autores son muy respetuosas en lo personal; se centran en los conceptos que los guían y lo que cada uno ve en los datos; ambos son muy claros en sus posiciones y sus argumentos, y Redfield no deja de reconocer el valor de la interpretación de Lewis.
Para avanzar en este tema requerimos la colaboración de la Dra. Patricia Arenas, socia y amiga de la Biblioteca.

Taller de Tesis (FHCSyS-UNSE). El jueves 25 de noviembre a las 10 h. tendrá lugar la 5a sesión del taller. La jornada estará dedicada a analizar los anteproyectos de tesis de los participantes.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Viernes 17 y sábado 18

Tuvimos dos buenos encuentros, gracias a la tolerancia mutua. Yo agradezco la de ustedes, así como la presencia de la profesora Roxana Velarde, de Rosalba, Antonio, y del profesor Carlos V. Zurita, que a las 9:20 del sábado me despertó con un oportuno llamado. Ya en el aula, discurrí sin aparente esfuerzo por el power point, el pizarrón, y las curvas cerradas de mi propio pensamiento que se enreda en idas y vueltas como el río Dulce en su meandroso recorrido. No obstante, creo que pude despachar un sumario de 27 aspectos de la tesis que es conveniente tener en cuenta ante y después de realizarla.

Como en el encuentro anterior (4-9), el sábado 18-9 tuvimos clínica de anteproyectos A, que nueve participantes presentaron hasta el momento. Esto nos permitió comenzar a analizarlos en detalle, tarea que proseguirá en las próximas semanas hasta nuestro próximo encuentro.

Ese mismo día expuse el formato de la rueda como modelo gráfico del objeto de investigación, ejemplificándola con el caso de una investigación que realicé antes de leer a Cernuda, Berteaux y Bourdieu.

Luego del intervalo el curso de la conversación nos condujo a analizar los tiempos de la investigación desde la perspectiva de la novela. Por último, y sin habérmelo propuesto ya que no concierne al tema del taller, me permití exponer algunos aspectos de la teoría de las plantillas de comportamiento (sucesivas, intercambiables, renovables y refutables) como elemento clave de la acción social, en la que trabajo en este momento.

Se trata de un complejo objeto de investigación, que trataré de desarrollar junto a ustedes, lo que me llevará un tiempo. Por eso quisiera tranquilizarlos y tranquilizarme: los talleres de tesis deben durar dos meses. Apenas han transcurrido 15 días desde que comenzaron nuestro encuentros. Quiero proponerles proseguirlos, en la medida que lo demande el desarrollo de vuestros anteproyectos, y el mío. En lo sucesivo, además del aula 9 de la FHCSyS contaremos con la sala de lectura de la Biblioteca Amalio Olmos Castro. Avanzamos hacia el anteproyecto B, y estoy a su disposición para cualquier consulta.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La cita

Al apellido y nombre del autor
título agrega como dice en tapa,
el año en que la obra fue editada
en tal ciudad, y el sello de editor.

Así registraremos cada pieza
opúsculo, plaquette, compilación,
paper o informe de investigación
que le convenga ver a tu mirada.

Ya en la mesa, registra lo preciso,
sin omitir las páginas citadas
sabiendo que irá el texto entre comillas.

Usa fichas, cuadernos o libretas.
Tu cita con el tiempo es la jornada.
Y nunca dejes que se enfríe la silla.


Nota: donde dice autor, léase autor/a, y editor/a donde dice editor. En cuanto a eso de registrar lo preciso, se trata de una licencia poética: hay que procesar muchas páginas -que equivalen a toneladas de roca- hasta desarrollar la mirada que nos permite encontrar con rapidez el dato que representa el mineral buscado.

martes, 14 de septiembre de 2010

Ajedrez

Hola, amigo/a participante del taller. Te cuento que hasta hoy he recibido sólo ocho anteproyectos, y quisiera verlos a todos antes de la clase del próximo viernes 17, a las 17. Vaya coincidencia: "Eran las cinco en punto de la tarde...", escribió el poeta. Pero ahora jugaremos al ajedrez, y este es el tablero. Ocúpalo con las torres, caballos, alfiles y peones de que dispongas, y envíalo. ¡No te asustes si quedan celdas vacías! Están reservadas para las próximas piezas que habrás de capturar. El Rey y la Dama, al centro.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Encuentros de ayer y hoy

El analista se inclina sobre su memoria. Cuando el sujeto llega desde la entrada Este, o sea la que da a Sargento Cabral, trepa las escaleras que transita hace tantos años, y se acerca al aula 9, se re-escribe una historia. El sujeto narrado se asegura que es el día y la hora correcta, y entra, luego que Antonio le abre la puerta. Así sucedieron dos sesiones que debo narrar muy brevemente: la primera el viernes a las 17, la segunda el sábado a las 9. Muy buen clima humano y espiritual, según anunciaba el pronóstico.Este breve comentario es para transmitirles el bienestar que sentí, y producto de la misteriosa ecuación que es cada grupo humano (cfr. Homans). Encontré buena motivación y buenos proyectos, y sobre todos ellos trabajaremos estos días, leyendo y escribiendo en clima de biblioteca. Dentro de pocos días podré enviar por correo-e el material de "Caja de harramientas para un/a tesista en ciernes". Y muchas gracias por la actitud de cooperación.

Cómo aprendí a encuadernar

Empecé a encuadernar con la dirección del Sr. Roger Véliz. Trabajé duro para aprender este trabajo. Lo primero que me enseñó es desarmar los libros para volver a reconstruirlos bien, luego a coserlos en el banco de costura, después a pegarlo bien y pasarlo a la prensa con mucho cuidado. Luego comencé con las tapas para el libro. Compramos cartón duro y cuerina roja y negra para forrarlo. El primer libro que encuaderné fue La Luna Negra, escrito por Clementina Rosa Quenel. Después siguió Un encuentro con Fidel, y con eso fui empezando poco a poco. Me gusta la encuadernación y hacerlo bien al trabajo, para que las personas que lo vean les guste.
Soledad Ayunta, 17 años.

martes, 31 de agosto de 2010

Agosto

Hoy concluye agosto, y la ocasión es buena para pasar revista a un mes poblado de referencias literarias, y por lo tanto apto para montar una muestra alusiva. Por de pronto su nombre está asociado con la muerte, y de allí el verbo "agostar", siendo esto válido en el hemisferio sur, ya que en el norte se refieren a los "idus de marzo", meses equivalentes por la transición que se observa en el ciclo vital, declinante en el invierno, alcanzando su punto mínimo en este mes, antes de lanzarse a la floración primaveral.

Estableciendo un paralelo entre el ciclo de vida de la naturaleza y el el invididuo, prepáranse las personas de cierta edad (y aún no tanta) para "pasar agosto" bebiendo un té de ruda macho el día primero, llevando una vida austera y productiva las semanas siguientes, y en caso de no haber muerto se recomienda celebrar un tinkunaku (modesto por cierto) el primero de septiembre.

Cumplido este deber de informar a los lectores sobre el calendario en sus vertientes astronómicas y culturales, debo decir que el mes ha sido propicio para la apertura de este espacio. La biblioteca es aula, y también pizarrón, de modo que estos días he incluido material de uno de los cursos que dictamos. Agradezco los mensajes recibidos, que publicaré a plazo breve.

lunes, 30 de agosto de 2010

Anteproyecto Plan de Tesis

Para comenzar el Taller de Tesis el 3 de septiembre de 2010 será necesario conocer algo de tu propuesta de tesis. Te prepongo una primera versión o anteproyecto del Plan de Tesis, de acuerdo a los siguientes ítems. No superar 1 p. A4.

Apellido y nombre:

1. Título técnico (hasta 180 caracteres)

2. Problema o cuestión

3. Antecedentes. Revisión de la literatura sobre el tema. Cite 3 a 6 textos pertinentes

4. Enfoques, conceptos, teorías o miradas que podría utilizar. Cite 3 a 6 autores pertinentes.

5. Objetivos. Lo que me propongo conocer...

6. Justificación. Razones que sustentan el proyecto

7. Índice....a través de los aspectos del problema que voy a estudiar

8. Fuentes. Textos, archivos documentales, censos, estadísticas, etc. Fuentes orales
Otros productos culturales

9. Metodología. Diseño de investigación para este proyecto

domingo, 29 de agosto de 2010

Espacio reservado

Espacio reservado

¿Quién fue Amalio Olmos Castro?

Amalio Olmos Castro (1885-1947?)
Estadístico, sociólogo, defensor de los derechos

Alberto Tasso

En estas páginas refiero lo que sé de Don Amalio Olmos Castro. En el curso de los años fui conociéndolo a través de sus escritos, descubriendo los valores de su trabajo y la conveniencia de ponerlos de relieve, mediante oportunas re-ediciones, o un relato. Eso intentaré en esta reflexión, hilvanando algunos recuerdos de lectura.

Cito la referencia más temprana, del Censo Nacional de 1895: Amalio Olmos tiene 10 años, sabe leer y escribir, y concurre a la escuela de Piedra Blanca, Departamento Fray Mamerto Esquiú, en Catamarca. Dos renglones antes, el cuadernillo registra a Amelia Castro, 35, casada, sabe leer y escribir, posee bienes raíces, de profesión costurera. En la columna “Nº de hijos que ha tenido” responde “5”, pero sólo hay cuatro en el hogar: Ramón 13, Amalio 10, Roberto 8 y Petrona 16.

Esto nos habla de una familia “acomodada”, teniendo en cuenta su capital educativo, la propiedad inmobiliaria, y los apellidos. Los Olmos nos conducen al irlandés Elmtree, que tradujo su apellido en la ciudad de Córdoba, en el siglo XIX. El mismo Amalio nos contará más tarde las redes de su familia en varias provincias.

Un padre y un hijo ausentes. Una mujer muy joven a cargo del hogar. Relaciono este aspecto con las varias intervenciones de Olmos Castro a favor de los derechos de las mujeres. Amelia Castro de Olmos falleció el 7 de julio de 1942, en Catamarca, a los 83 años. Amalio escribió entonces una conmovida semblanza de su madre: “Tuviste para cada uno una frase de consuelo, un acto de caridad para el necesitado y una palabra amable para los indiferentes”. Luego sigue una oración de San Agustín, y el imprimatur concedido por el Obispo José Weimann sugiere que fue publicado como estampa.

Teniendo en cuenta que uno de sus grandes aportes fue remozar el sistema estadístico de registro de los hechos vitales, importa saber cómo y dónde se formó. Pocos días después del terremoto de San Juan, sabiendo que dos bibliotecas se habían derrumbado, dona algunos ejemplares de sus libros y escribe: “He vivido muchos años en San Juan, donde desempeñé el cargo de Director Provincial de Trabajo, Estadística General y Archivo de la Provincia”.

En 1923, teniendo 38 años, se radica en Santiago del Estero. Cinco años después presenta al gobierno de Santiago Maradona un cálculo de la tasa de natalidad basándose en cifras que ha obtenido por su cuenta, y agrega que esa serie no se está llevando en la provincia. El sistema estadístico provincial, que tuvo un período de notable desarrollo en la primera década del siglo, había decaído, y Olmos Castro asumió la tarea de restaurarlo.

En 1935, durante el gobierno de Juan B. Castro, fue designado director General de Estadística, Registro Civil y Trabajo, cargo que desempeñó hasta 1946. En esos 11 años de labor intensa realizó 49 publicaciones, que incluyen anuarios estadísticos, recordaciones históricas, la vivienda obrera, investigaciones sobre ciegos, educación agropecuaria, y especialmente una serie referida a las leyes de trabajo, desde la jornada de 8 horas al trabajo nocturno, el trabajo de las mujeres, y en especial de las empleadas domésticas.

El propósito de esta semblanza excluye el análisis de esa enorme producción, pero permite la mención de algunos momentos destacados en la gestión de Olmos Castro. Uno de ellos fue la visita del senador nacional Alfredo L. Palacios a nuestra provincia, buscando fundamentos empíricos a su proyecto de ley de comedores escolares. Sus viajes despertaron mucha expectativa dada la relevancia que ya entonces tenía su trayectoria pública, y fueron acompañados por numerosas voces de aliento; recordemos, entre otras causas, su apoyo a la ley de sufragio femenino.

"La primera provincia que visité fue Santiago del Estero, regazo de misterio y de leyenda, el más característico de los pueblos de la República, que vive lejos del Atlántico y de los Andes, adentrado, como dice Rojas, en el corazón de la República..." (Alfredo L. Palacios)

Palacios se entrevistó con Antenor Álvarez, ex-gobernador, médico y estudioso de notable trayectoria, que en ese momento tenía 70 años y presidía la Cruz Roja, a quien llama “figura consular de aquella provincia”. También destaca la labor de Amalio Olmos Castro, Director de Trabajo, “dignísimo funcionario de Santiago del Estero” y transcribe partes del informe que preparó a su pedido sobre la situación de los trabajadores. Encomia la labor de José F. Castiglione, “que ha realizado una tarea inteligente y tesonera en favor de los niños”, a la sazón presidente del Consejo General de Educación y de la asociación Los Amigos de la Educación. Menciona también al diputado (Antenor) Ferreira, al profesor Domingo Maidana, al coronel Augusto Pereyra, y a muchos otros funcionarios, sin omitir maestras.

Ese mismo año de 1937 una intensa sequía afectó a varios países del continente americano y a las provincias del noroeste argentino, siendo muy intensa en Santiago del Estero. La pérdida de tres cosechas sucesivas y la mortandad de la mayor parte del stock ganadero provocaron una hambruna generalizada en la numerosa población rural, ya afectada por desnutrición y enfermedades endémicas. Olmos Castro realizó una prolija estimación de la magnitud de las pérdidas provocadas en el sector agropecuario por departamento, y su valor económico. Una de sus sugerentes comprobaciones se refiere al descenso de la natalidad ese año, un signo de la gravedad de la crisis.

En los años siguientes profundizó sus estudios sobre las condiciones de vida y trabajo de hacheros y colonos. El Trabajo (1942) es un hito en la literatura local, rica por su base empírica, y muy aguda en la interpretación del cuadro social de la provincia.

En 1945, un año antes de su alejamiento de la administración pública de la provincia, publica “Una vida al servicio del público”, una suerte de informe de gestión, donde recopila informes técnicos, cartas y propuestas, acompañados de unas pocas opiniones de otros autores sobre su obra. Se trata, evidentemente, de una autobiografía confeccionada a la manera de un collage. Cuando lo publicó tenía 60 años, una vida lograda, y deseaba dejar un testimonio.

Vale la pena referir que un año antes había tenido lugar una de sus más decididas actuaciones, durante la cual su prestigio y sus capacidades fueron cuestionados. Tras la revolución del 4 de junio de 1943, el nuevo gobierno dispuso la intervención federal de la provincia, a cargo de Brito Arigós. Su ministro de Gobierno, Coronel Alfredo Depetris, dispuso una investigación sobre los obrajes, haciendo eco de numerosas denuncias. Como Director de Trabajo, Olmos Castro realizó inspecciones en obrajes de los departamentos Moreno y 28 de Marzo, y encontró numerosas irregularidades. Instruyó sumarios y aplicó multas a más de diez obrajes, entre ellos Ottavia, de Enrique Compagno. Esta empresa era habitualmente presentada como un modelo de organización social, tutelado por empresarios extranjeros, progresistas y paternales. El informe de Olmos Castro mostraba otra realidad: “La explotación inicua y permanente que se hace a los obreros santiagueños en el obraje del que tanto teme por su reputación social, pero que no ha vacilado en mantener durante 37 años en la mayor miseria a cientos o miles de obreros”.

Los empresarios reaccionaron ante el Estado y la prensa. Compagno solicitó al Ministro del Interior de la Nación que ordenase suspender la publicación de la Memoria de la Delegación Regional de Trabajo y Previsión, en la que aparecía el sumario instruido por Olmos Castro en su visita al establecimiento. Un diario le disparó gruesa artillería editorial, y se objetó su capacidad para entender en materia de leyes laborales, ya que no era abogado. Dos meses después, el nuevo interventor Pascual Semberoiz escucha esas voces y Olmos Castro es separado del cargo mediante una reforma del organigrama: él queda a cargo de la Dirección de Estadística y Registro Civil, y un abogado es designado en la nueva Dirección de Trabajo.

Ana Teresa Martínez interpreta este conflicto como un enfrentamiento entre las leyes del trabajo que impulsa el proto-peronismo, y el capital material y simbólico de los obrajeros. Sostiene también que estaba en discusión el lugar de un nuevo tipo de Estado, autónomo al momento de aplicar la ley, y no subordinado a la presión del interés económico. Pero ese Estado, dice la autora, era débil, y fue colonizado como campo burocrático.

Olmos Castro no ha ahorrado críticas al control feudal de la mano de obra, y es el más preciso, si no el primero, en definir estas formas de patronazgo capitalista o post-colonial. Describe los mecanismos de control patronal, las estrategias para pagar menos a los obreros –o directamente no pagarles- a través de los contratistas, o para apropiarse de las indemnizaciones de salud a través de abogados inescrupulosos.

Sus informes muestran que ha visto los rostros y conocido situaciones que ofenden su sentido de la justicia. Describe técnicamente, con tono sociológico, citando casos de personas y familias a partir de encuestas y entrevistas. Cabe citar que presidió la Junta Honoraria de Investigaciones Sociológicas, creada por su iniciativa mediante Decreto de la Provincia de Santiago del Estero Serie A Nº 1 del 13-1-1943. Por esto es que lo vemos como un claro precursor de la sociología en la tradición más reciente: como Durkheim en Francia, y Latzina en nuestro país, se basa en la estadística.

Pero además del sociólogo vemos al difusor de una buena causa, y al bibliotecario. En el curso de su gestión, Olmos Castro donó doce bibliotecas a otras tantas ciudades de la provincia. Tuve oportunidad de conocer la que existe en la Biblioteca Bernardino Rivadavia de Frías: un mueble equipado con literatura que en buena parte él mismo había editado. Deseaba que las leyes del trabajo estuvieran al alcance de todos, y para eso había que acercarlas a los lectores.

Ahora bien, este hombre actualizado en técnicas y procedimientos estadísticos, de gran capacidad de observación y fino pensamiento sociológico, no tenía título universitario. Sin embargo, a través de su producción que publicaba en revistas de muchas ciudades, fue reconocido en un rango verdaderamente académico: en junio de 1943 la Universidad Nacional de la Plata lo designó miembro correspondiente de su Consejo de Seguridad Social.

Aunque en sus últimos años de honroso desempeño fue sometido a un vendaval de interesadas críticas, muchos no dudaron en mantener su nombre en alto. Veamos cómo lo describe un periódico de Añatuya:

"Las delicadas funciones que Don Amalio Olmos Castro desempeña desde hace tiempo, han encontrado en él al hombre que a fuerza de talento y de extraordinaria capacidad de trabajo, ha sabido imprimirles el sesgo que necesitaban para servir los intereses de la clase trabajadora de la provincia. Su incansable actividad, y la constante preocupación que demuestra por el fiel cumplimiento de las leyes obreras en el dilatado territorio santiagueño, lo han colocado en el pedestal del reconocimiento público, labrándose por sus cabales una reputación solidísima de funcionario capaz y de inquebrantable línea de conducta; de hombre para quién no existen intereses creados, ni privilegios que respetar, cuando de llevar los beneficios de la justicia y de la equidad al elemento obrero se trata. Porque se la sabe así y porque la obra que viene realizando es de aquellas que no admiten discusiones por su innegable eficacia, es que se lo respeta y admira. Todo lo que ha podido influir directamente en la suerte del proletariado santiagueño empezando por la publicación de las leyes cuya difusión era necesaria para su conocimiento y terminando por sus reiterados consejos a las autoridades rurales y delegados departamentales, a fin de que aquellas sean siempre una realidad a la provincia, lo ha llevado a cabo con un celo y dedicación realmente ejemplares. De ahí que no se pueda menos de brindarle sin regateos, el aplauso que merece su actuación como Director de uno de los organismos de mayor importancia del mecanismo gubernamental."

Creo que la vida de Amalio Olmos Castro representa a un tipo social notable. Se trata del intelectual orgánico -en el sentido que le dio Antonio Gramsci a esta expresión, queriendo decir que se encuentra inserto en la organización burocrática o en otras instituciones relevantes de la sociedad- que no ha perdido la sensibilidad social. Agregaré que combina el saber técnico y científico con la acción política, lo que de algún modo lo coloca ante el clásico dilema que planteó Max Weber. Son visibles las dificultades que se presentan en nuestra provincia en la construcción del espacio público de la defensa de los derechos de sectores sociales populares, o subalternos. Sabemos que Amalio Olmos Castro las vivió intensamente, pero también que no cejó en su empeño y respondió al ideario que lo guiaba con enorme dignidad. La tarea que él impulsó de modo ejemplar no ha concluido.

(Publicado en Sitiales, edición de la Academia de Artes y Ciencias de Santiago del Estero, 2010).

Zonas de tiempo en una biblioteca

En la biblioteca conviven tiempo y espacio. El bibliotecario (cualquiera que sea su género) ayuda en su búsqueda a los distintos usuarios. Con ayuda del equipo motor realiza las alianzas adecuadas para que los talleres de Tiempo se realicen en el Espacio disponible, mediante un uso apropiado de los recursos, entre los que está su imaginación, además del presupuesto. Que no se restrinja el concepto de lector al que literalmente lee, sino al que quiere aprender a leer el libro del mundo. Del mismo modo, veremos al autor en todo creador. La tecnología juega en esto un papel: serán necesarios catalejos, microscopios, periscopios, reglas de tiempo, relojes y brújulas, el anteojo de triangulación Williams y un mechero de Bunsen. Si hay conexión de telégrafo mejor. Y si no, no. (Pampazen, soliloquio del libro, circa 1958).

Socios y socias

Socios fundadores


Victoria Carolina Tasso
Víctor González Prandi
Ricardo Sgoifo
Pablo Martín Tasso
Marta Graciela Terrera


Ludmila Tasso
Julia Tziri Tasso Mejía
Juan Cruz Tasso
Jorge Rosenberg
Federico Williams


Eleonora del Valle Tasso Jiménez
Eva Gardenal
Cecilia Canevari Bledel
Carlos Virgilio Zurita
Carlos Alberto Tahhan


Alejo González Prandi
Francisco Palacios
Daniela Nediani
Víctor Torres
Alberto Rodolfo Tasso


Socios honorarios


Néstor René Ledesma
Raúl Dargoltz
Eduardo J. Maidana
Antonio Garzón
Bettina Bonifatti


Lucía Solís
Carlos Manuel Fernández Loza
Gregorio Caro Figueroa
Dante Cayetano Florentino
Oreste Edmundo Pereyra


Joshela Scrimini
Alfredo Palumbo
Santiago Sylvester
Juan Saavedra
José Andrés Rivas


Socios benefactores


Carlos Tahhan
Guido Gallego
Motogar S.A.
Mario Fioramonti
Carrera de Sociología FHCSyS-UNSE


Adela Chedid
Natividad Nassif
María Magdalena Jiménez
Daniel Moure
Arturo Mansilla


Roberto Azaretto
Norma Edith Carabajal
Marina Farinetti
Miguel Murmis
Ana Teresa Martínez


Marcelo Rojo


Socios lectores


Romina Cortez
Carolina Navarrete
Ezequiel Roldán Rey
Antonio Castiglione
Antonio De Matos


Guillermo Zimmerman
Shu Mansilla
Miguel Curioni
Ricardo Aznárez
Antonio Garzón


Mariana Espinosa
Laura Ávila
Tony Rizolo Burgos
Jorge Alejandro Auatt
Antonio Horacio Pereyra


José Godoy

Visitantes


Emanuel Cruz Mani (UNAM, México)
Jeffrey Richey (North Carolina University, Estados Unidos)
Diletta Carmi (Casale Monferrato, Alessandría, Italia)
Midori Iijima (Universidad Rikkyo, Tokio, Japón)
Hidemitsu Kuroki (Universidad de Tokio, Japón)

Programa del Taller de Tesis

Universidad Nacional de Santiago del Estero
Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales
Maestría en Estudios Sociales para América Latina

Taller de tesis
2010

Docente: Alberto Tasso*

Justificación

En el último tramo de un estudio de posgrado la elaboración de la tesis concentra buena parte de los esfuerzos del/la estudiante, requiriéndole una buena organización de sus recursos intelectuales, sus lecturas, y su investigación de campo.

El esfuerzo especial que reclama esta exigencia académica permite una aplicación del instrumental teórico y metodológico ante un campo de aplicación y problemáticas concretas, lo que contribuye decisivamente a su formación. A la vez, cada tesis es una contribución a la ampliación del conocimiento, y por lo tanto interesa a la red de instituciones de la comunidad académica.

Pero el alto nivel de expectativa depositado en la tesis por el sistema educativo y por los/las propios tesistas puede convertirse en un obstáculo para su ejecución, generando demoras y ansiedades que son superables en la medida en que puedan ser analizadas.

Este taller se propone contribuir a la producción de la tesis analizando el cruce de la perspectiva institucional con la personal, las preferencias temáticas y la definición de los problemas, y destacando la importancia de la relación entre tesista y tutor.

Objetivos

1. Proponer el problema de la tesis, qué se espera de ella, cómo está estructurada y cómo se la elabora, contribuyendo a superar los obstáculos que dificultan su realización.
2. Analizar distintos procedimientos de trabajo intelectual.
3. Acompañar la elaboración de un anteproyecto de plan de tesis y la búsqueda de tutor/a.

Metodología

La dinámica del Taller contemplará 4 reuniones de 4 h. cada una. En ese trayecto, los participantes desarrollarán progresivamente sus Planes de Tesis e irán presentando avances que les permitan poner en discusión sus presupuestos, dudas y dificultades.

Cada sesión dedicará el tiempo necesario para la exposición y comentarios de los avances de trabajo realizados por los mestrandos/as para cada clase.

Ese recorrido se realizará en dos momentos: i) en grupos de afinidad, temática o teórico-metodológica y ii) en ámbitos generales de intercambio y puesta en común.

En la primera reunión se hará un relevamiento general de la situación académica de los/as maestrandos/as, sus temas de investigación y enfoques metodológicos. Con esta base, se construirán los grupos de afinidad.

Para hacer posible este trabajo en grupos, en cada reunión mediará una distribución de proyectos y/o avances, con lectura previa, por parte del grupo. La provisión de este material será responsabilidad de cada participante.

El docente a cargo coordinará el proceso de trabajo grupal e intervendrá con puntualizaciones, referencias bibliográficas o experienciales. Asimismo, y en función de la planificación que se construya con los alumnos, podrá invitarse algún especialista temático, referido a algún enfoque metodológico o bien tesistas recientes, a los fines de profundizar el marco de intercambios del Taller.

La idea general es que el taller provea tanto un espacio de discusión y reflexión sobre enfoques teóricos y metodológicos asociados a la definición de los respectivos objetos de trabajo, así como un ámbito propicio para ayudar a crear condiciones de regularidad del trabajo, preparación de materiales y escritura.

Temas

1. Presentar el esquema general del curso. Conceptualizar el potencial y las fortalezas de lo que sabemos y el propósito de nuestra búsqueda, las alianzas con otros/as actores del campo, los recursos institucionales de la FHCSyS-UNSE y el conjunto de factores que contribuyen a la factibilidad del plan de tesis.
2. Analizar los temas/problema con un encuadre temporal y espacial aproximado y las estrategias de abordaje metodológico.
3. Perfilado del objeto, selección de lecturas, entrada al campo, diseño de la estrategia metodológica, recolección de datos, análisis e interpretación, redacción y edición del texto, presentación, defensa, difusión.
4. Observación, descripción, comprensión en perspectiva temporal y espacial, cuanti y cualitativa.
5. Resultados, productos y beneficios. Formas de devolución y transferencia.

Bibliografía

González, Luis (1968): Pueblo en vilo. Microhistoria de San José de Gracia, El Colegio de México, México (Prólogo a la 2a. edición, p. 1-17).
Guitton, Jean (1955): El trabajo intelectual. Consejos a los que estudian y a los que escriben. Trad. de Cedia Pereira y Carlos A. Duval. Ediciones Criterio. Buenos Aires.
Lagmanovich, David (1998): La elaboración de la tesis. Tucumán: Universidad Nacional de Tucumán/Ediciones del Rectorado. [1ª reimpr., 2006.]
Mills, Carl Wright (1963): “Sobre artesanía intelectual”, en La imaginación sociológica, Fondo de Cultura Económica, México.
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